A qué me dedico
Trabajo en los mismos rubros que hoy están sufriendo en Olavarría: la industria pesada, el comercio y el campo. Cuando hablo de esos sectores no hablo de oído.
Servicios industriales
Servicios para los sectores petrolero y ferroviario, movimiento de suelos y maquinaria pesada, y arenado industrial. Es un rubro duro: equipos caros, márgenes ajustados, personal calificado que cuesta años formar y que se pierde en una semana si no hay trabajo. Es también el rubro que me enseñó lo que significa sostener una plantilla cuando la actividad cae.
Un dato que no es menor para lo que viene: tengo equipos propios. Máquinas, no planes de máquinas.
Comercio
Ferretería e indumentaria de trabajo en Olavarría. El comercio de barrio y de calle es el termómetro más honesto que tiene una ciudad: cuando la gente deja de comprar un par de botines de seguridad o una llave de paso, algo pasó antes en alguna fábrica. Atender un mostrador todos los días te da una lectura de la ciudad que ninguna estadística reemplaza.
Producción agropecuaria
Producción ganadera, engorde a corral, campo. Es lo que me puso frente al absurdo más grande de este partido: Olavarría es el distrito con más cabezas de ganado de toda la provincia de Buenos Aires y hace años que no tiene dónde faenar. El productor manda la hacienda a otro partido, paga el flete de ida y de vuelta, y ese sobrecosto termina en la carnicería del barrio.
No es un problema técnico. Es un problema de gestión, y tiene arreglo.
Fuera del país
También trabajé y trabajo con operaciones en el exterior. Eso me dio algo que me parece valioso y que en el interior no abunda: haber visto cómo se hacen las cosas afuera, y volver con la pregunta de por qué acá no se pueden hacer igual. La mayoría de las veces, la respuesta no es la plata. Es la decisión.
Por qué cuento todo esto
No por currículum. Lo cuento porque cuando alguien opina sobre el trabajo de una ciudad, lo primero que hay que saber es desde dónde opina. Yo opino desde acá: desde el que firma los sueldos, el que discute con un gremio, el que espera una habilitación tres meses y el que sabe exactamente cuánto sale un flete.